Ed. Fruit Logistica 2019 / Análisis por sector

El melón da un nuevo paso atrás

Frente al buen momento de la sandía, el consumo de melón cae en España y Europa, los agricultores apenas logran cubrir costes y el sector continúa sin encontrar una solución a un problema ya endémico: el sabor.

Isabel Fernández

melón

Las campañas de melón se cuentan por derrotas. Desde Almería a Castilla-La Mancha pasando por Murcia, el pasado fue un nuevo ejercicio para olvidar y que volvió a poner sobre la mesa la problemática que afronta este cultivo desde hace ya demasiados años: la cosecha cada vez más corta de Almería, los solapes al inicio y final de campaña en Murcia y la atomización del sector en Castilla-La Mancha, que impide una defensa férrea de su producto en los mercados.
“El melón se terminará perdiendo”. Esta es una afirmación que se repite entre los profesionales del sector en la provincia almeriense, la zona más temprana.

Las campañas de ultramar y otras zonas productoras españolas, por un lado, y la falta de variedades con las cualidades organolépticas que demanda el mercado, por otro, son dos de las causas de su declive. Tanto es así que los tipos Galia y Cantaloup continúan perdiendo hectáreas –han quedado prácticamente en manos de Marruecos- mientras que el Piel de Sapo sigue sumando en un mar de plástico donde el melón apenas supone ya unas 2.300 hectáreas.

En Murcia, la mayor exportadora nacional, los bajos precios marcaron el último ejercicio. “Hace años que no nos sobra el dinero”, lamenta Miguel Padilla, presidente de COAG Murcia, quien ve incertidumbre, incluso, en el futuro de este cultivo: “El agua es el principal coste y aquí es cara”.

Castilla-La Mancha
Por último, en esta región, el panorama no es diferente. “El 70% del melón se vendió por debajo de los costes de producción”, comenta Cristóbal Jiménez, presidente de la Interprofesional de Melón y Sandía. El retraso de las plantaciones más tempranas a causa de las lluvias de primavera unido al adelanto de la cosecha media por las altas temperaturas dio lugar a una sobreproducción que desplomó los precios. Pero Jiménez va más allá y apunta, sobre todo, a un problema estructural: “Debemos vertebrar el sector. Contamos con unas 6.000 hectáreas que están en manos de 2.000 productores y, es más, la cuota de mercado de las cooperativas apenas suma un 9%”.
A esta complicada situación en origen hay que añadir el descenso de las exportaciones en un 9%, hasta las 384.458 toneladas (Tn) entre enero y septiembre de 2018.
En este contexto, el sector trata de buscar alternativas para un cultivo que, solo en Castilla-La Mancha, tiene un marcado carácter social, contribuyendo a la fijación de la población.

¿Hay esperanza?
Cuando de buscar una salida se trata es inevitable mirar a la sandía. El trabajo realizado de forma conjunta entre casas de semillas y productores ha logrado reactivar su consumo en los últimos años no solo en España, donde su ingesta ya supera al melón (8,40 kg por persona y año frente a 7,19), sino en Europa. Las exportaciones a Francia y Alemania, principales mercados exteriores de la sandía española, han crecido progresivamente en los últimos años, un 12% y un 3%, respectivamente, entre 2016 y 2017, según Trademap. “El consumo de sandía se ha disparado gracias al trabajo realizado para la mejora del sabor”, afirma Andrés Góngora, responsable estatal de Frutas y Hortalizas de COAG. Sin embargo, preguntado por la recuperación de ese sabor en el melón, se muestra un tanto incrédulo: “Para las casas de semillas, no es tanto el interés por desarrollar variedades de sabor para invernadero, donde saben que tienen una venta cada vez menor”.
Ese tipo de variedades se buscan más para aire libre, donde la problemática es aún más compleja. “Es muy difícil trabajar una marca para melón en La Mancha cuando tenemos más de veinte variedades para cubrir todo el ciclo y adaptarnos a las demandas de los consumidores”, comenta Cristóbal Jiménez. Reconoce que la venta de este producto bajo un sello determinado contribuye a aumentar su rentabilidad, aunque aún es muy poco el volumen comercializado con marcas.
En esta misma línea, se refiere a una mala praxis dentro del sector que perjudica al melón manchego: “El etiquetado, en ocasiones, engaña al consumidor al indicar un origen erróneo del producto”. Por ello, insiste en la necesidad urgente de la aprobación de la extensión de norma que permita a la Interprofesional poner en marcha campañas de promoción e información que estimulen el consumo interno.

Luces y sombras para la sandía
A excepción de Almería, su campaña no fue del todo positiva. En esta provincia, las altas temperaturas en Europa de abril y mayo incrementaron el consumo y, con él, los precios. Posteriormente, la incertidumbre hídrica generada por el cierre del trasvase Tajo-Segura retrasó la producción al aire libre del Levante almeriense y Murcia, generando un hueco de mercado que volvió a elevar el precio del producto de invernadero. En Murcia, sin embargo, en torno al 70% de la sandía se vendió a precios “ruinosos”, según Miguel Padilla; mientras que, en La Mancha, “las cotizaciones, sin ser altas, fueron estables y cubrimos los costes de producción”, apunta Cristóbal Jiménez.
En definitiva, la última campaña de melón y sandía españoles solo sirvió para evidenciar la brecha ya insalvable entre ambos productos; el primero, en zonas como Almería, prácticamente abocado a su desaparición y, el segundo, no sin altibajos, consolidado en las neveras de España y Europa.

 

MELÓN

680.400 Tn (é11,3)
Producción(1).

19.100 ha (ê2%)
Superficie(1).

384.458 Tn (ê9%)
Exportaciones(2).

(1) Avances de superficies y producciones. Octubre 2018.
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
(2) FEPEX. Enero-septiembre 2018.

 

SANDÍA

1.098.700 Tn (-1,5%)
Producción(1).

20.100 ha (+0,3%)
Superficie(1).

844.956 Tn (+15,7%)
Exportaciones(2).

(1) Avances de superficies y producciones. Octubre 2018.
Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
(2) FEPEX. Enero-septiembre 2018.

Deja un comentario