Ed 134. Diciembre 2017 / Kiwi

Kiwis de kilómetro 0. PMNI

La empresa PMNI, productora y comercializadora hispano-lusa de kiwi verde y amarillo, apuesta por “enseñar” al consumidor a comer este producto en su grado óptimo de madurez, apreciarlo y repetir.

Autor: Isabel Fernández

Las más recientes tendencias de consumo apuntan a la preferencia hacia los productos de proximidad, también conocidos como de kilómetro 0, alimentos que se cultivan lo más cerca posible de su lugar de consumo, con el consiguiente beneficio para el medio ambiente. Este es el caso del kiwi  de PMNI, en cuyas plantaciones nos adentramos para comprobar que, efectivamente, el trayecto desde estos campos a cualquier mesa supone apenas unas horas. Es “un producto local que el consumidor de la Península Ibérica aprecia por su calidad gustativa”, afirma Joaquín Rey, director comercial y de Operaciones de la firma.

Esta empresa familiar cuenta con plantaciones en Valencia (España) y en Anadia (Portugal), lugares más templados que las zonas de cultivo habituales en España, permitiéndoles disponer de una producción más tardía y con un más sabor, complementaria a la de los grandes operadores del Hemisferio Sur. “Nuestra campaña natural es de noviembre-diciembre a mayo-junio, dependiendo del comienzo y final de Nueva Zelanda y Chile”. En total, PMNI cuenta con más de 200 hectáreas de kiwi verde y 30 de amarillo, algunas propias y otras de agricultores asociados.

“El kiwi de esta campaña será de menor tamaño, pero con más sabor”

En el caso de los kiwis, Joaquín Rey reconoce que la labor de las grandes productoras mundiales de esta fruta ha contribuido, a través del marketing especializado,  a aumentar su consumo; lo hicieron con el verde y lo están haciendo ahora con  el kiwi amarillo. Este último,  por su condición de ser una fruta para todos los gustos, gracias a su dulzor y sabor homogéneo y estable, que se mantiene madura más tiempo, “nos está ayudando a llegar a todos los hogares con producto listo para consumir”. Además, “estamos enseñando al consumidor, a través del kiwi amarillo tan demandado,  y al punto de venta que, al consumir un producto en su grado óptimo de madurez, la satisfacción crece y el efecto repetición es mayor”. Esta misma técnica ya la han extrapolado al kiwi verde, consiguiendo también buenos resultados.

En el caso de PMNI, la campaña ya está en marcha y, pese al menor calibre de los frutos por la sequía, la nota positiva es la mejora del sabor, gracias a la existencia de “más materia seca y menos agua”. A ello hay que sumar los mejores precios del kiwi, fruto de la escasa oferta como consecuencia de las heladas.

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