ED. 133. Fruit Attraction 2017 / Tropicales

La importación es determinante. TRADE BIOTROPIC

El desarrollo de la importación en aguacate y mango es clave para entender el auge que este sector está viviendo, como también lo es contar con un socio que gestione en origen toda la producción.

Marga López

Europa es un mercado muy consolidado en cuanto a consumo de aguacate y mango, que mira no solo a España para abastecerse. Sin embargo las empresas españolas han sabido ver en esa necesidad una oportunidad de negocio, y hacer de la contraestación una actividad muy rentable. Según datos de Fepex, España importó en 2016 más de 81.000 Tn de aguacate extracomunitario y más de 31.000 Tn en el caso del mango.
En este sentido, la figura del socio importador ha cobrado una gran relevancia. Pero no basta cualquiera, debe tener un profundo conocimiento del producto en origen y de la idiosincracia de cada país, y en empresas como Trade BioTropic, a pesar de que tan solo llevan 5 años operando, encontramos todas esas cualidades.
Han invertido tiempo y dinero, como nos describe José Ramos, director general de la entidad, en conocer a los productores, las condiciones de cultivo y los aspectos laborales y jurídicos de la importación agroalimentaria. Todo ello se traduce en un crecimiento constante de sus actividad, con envíos a Europa de más de 200 contenedores anuales de aguacates y mangos procedentes de Perú, Chile, México, Brasil, Kenia, Costa de Marfil…. y, sobre todo, de Colombia.
Allí han desarrollado durante el último ejercicio un complejo proyecto que les ha llevado a alcanzar un profundo conocimiento de este origen. “Contamos con un equipo de ingenieros que gestionan las fincas para nosotros, y hemos llegado a acuerdos con cooperativas a las que prestamos servicio técnico a cambio del control total de su fruta, desde la cosecha hasta el envasado”, nos explica José Ramos.

Otros consumidores
Pero Europa y España no son los únicos que miran a esos orígenes. La fuerte demanda que genera EE.UU. sobre México, o mercados emergentes en el consumo de aguacate como Japón, China o Corea, están desestabilizando los habituales canales de comercialización, con precios en origen muy elevados. Esto dificulta los envíos a Europa, a cuyos operadores les ha costado entender este nuevo escenario comercial. “EE.UU. paga hasta 80 pesos por un kilo de aguacate mexicano, mientras que Europa solo 40. Evidentemente al productor de México le interesa trabajar para su vecino, no para los operadores europeos”, nos detalla Ramos.
Esta situación obliga a Trade Biotropic a disponer de una amplia cartera de proveedores con los que poder cubrir las programaciones que alcanzan previamente con sus clientes, seleccionando el origen siempre en función de la calidad y por supuesto, de la disponibilidad del producto.

Deja un comentario