ED. 133. Fruit Attraction 2017 / Uva

La otra realidad de Valle del Vinalopó. UVASDOCE

Hablar de uva sin semilla en el Valle del Vinalopó es hablar de UvasDoce. El 50% de su producción corresponde a variedades apirenas, una decisión arriesgada pero que les ha llevado al éxito.

Marga López

Desde hace 5 años aproximadamente, la firma UvasDoce decidió apostar por un nuevo modelo de negocio. Sin renunciar a las técnicas tradicionales de cultivo de la uva en el Valle del Vinalopó, comenzó a implementar conocimientos que sus directivos habían adquirido visitando las principales zonas de producción a nivel mundial: Sudáfrica, Chile, Perú, Egipto… Hoy, apenas unos años después, lo que muchos consideraban una “osadía”, se presenta como el futuro para este sector, nos estamos refiriendo al cultivo de la uva sin semilla.

Según datos de Fepex, en 2016 la provincia de Alicante exportó un 7% menos de uva que en 2015, mientras que Murcia sí incrementó sus envíos fuera de España en un 3%. Achacar estas cifras al hecho de contar o no con uva sin semillas quizás no sería del todo justo, porque también influye el volumen de producción de la campaña, pero sí juega un papel importante. “Europa no quiere uva con pepitas, no hay mercado para ellas fuera de nuestras fronteras, por lo que tener un modelo de negocio donde renuncias de golpe a la exportación, no lo vemos muy viable”, argumenta Miriam Cutillas, responsable de Marketing de UvasDoce.

Desde esta entidad no quieren criticar el rumbo de cada empresa, pero se preocupan por el Valle y quieren que en él se dé el mismo desarrollo varietal y empresarial que se registra en Murcia. “Es necesario mejorar en comercialización, ampliar nuestras variedades, nuestro calendario y, sobre todo, unirnos para recuperar el protagonismo que un día tuvimos”, añade Cutillas.

¿Pero qué diferencia a esta empresa?

  1. El ansia de conocimiento de sus dirigentes que viajan por todo el mundo formándose en las técnicas más innovadoras, sobre nuevas variedades. Gracias a ello participan de programas varietales internacionales.
  2. No tener miedo a invertir. “En varias ocasiones hemos apostado por variedades sin semillas, y al cabo de tres años las hemos tenido que arrancar porque no funcionaban. Pero cuando lo hacen, nos abre puertas comerciales”, apunta la responsable.
  3. Las nuevas variedades no son únicamente para adelantar la campaña, sino también para prolongarla. “En julio y agosto, la comercialización ha sido realmente complicada, por ello creemos que la apuesta varietal en uva sin semilla debe ir más dirigida a tener producción tardía”, comenta.

Pero sobre todo, lo que realmente diferencia a UvasDoce del resto de empresas del Valle, es que cree en lo que hace, en cómo lo hace y hacia dónde camina. Se podrá equivocar o no, eso el tiempo lo dirá, pero hoy, es de las pocas en la zona que por producción, variedad y diversificación, puede codearse con los grandes productores nacionales e incluso internacionales.

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