Ed. Fruit Logistica 2018 / Entidades

La política comercial comunitaria, clave para una apertura real de nuevos mercados

José María Pozancos, director de Fepex

FEPEX

La distribución geográfica de la exportación española de frutas y hortalizas en 2017 se ha mantenido sin cambios significativos en relación a años anteriores, representando la UE el 93% de las ventas, totalizando 9.484 millones de euros, según datos del Ministerio de Economía y Competitividad hasta octubre de 2017. Los envíos a países europeos no comunitarios representaron el 2,5%, totalizando 274 millones de euros, y el resto de países del mundo el 4,5%, con 481 millones de euros. Porcentajes muy parecidos a los del mismo periodo del año 2015, 2014 y 2013, por lo que FEPEX considera que la diversificación de mercados sigue siendo una prioridad del sector de frutas y hortalizas español.

En el ámbito de la UE, la exportación de frutas y hortalizas comunitarias a países terceros refleja tasas negativas. En el primer semestre de 2017 descendió un 5% con relación al mismo periodo de 2016, totalizando 3,06 millones de toneladas, de las que 1,87 millones correspondieron a frutas (-5%) y 1,19 millones de toneladas a hortalizas (-1%). El año anterior, 2016, los envíos extracomunitarios se situaron en 6,6 millones de toneladas, un 8% menos que en 2015 y el valor fue de 4.981 millones de euros, prácticamente la misma cifra que en 2015 cuando ascendió a 4.944 millones de euros.

La diversificación de mercados es un reto difícil y de largo recorrido, que depende, por un lado, de una apuesta seria, coordinada y costosa por parte de los productores exportadores, pero sobre todo de factores exógenos, sobre los que es muy difícil actuar, como la política comercial fijada por la Comisión Europea y las negociaciones establecidas como prioritarias con países terceros, fruto de un amplio abanico de intereses de muchos sectores. Depende incluso de factores geopolíticos que ocasionaron, por ejemplo, el veto ruso a las exportaciones de frutas y hortalizas comunitarias, y que ha cerrado, desde agosto de 2014, el mercado de Rusia, el primero no comunitario para el sector hortofrutícola español y para el que no se han encontrado mercados alternativos, dadas las características que aportaba aquel país por su cercanía y diversificación de productos importados.

La exportación de frutas y hortalizas comunitarias a países terceros, refleja tasas negativas, por lo que es necesario actuar desde el ámbito europeo

La Comisión Europea es consciente de la necesidad de diversificar mercados y lo apunta como objetivo en muchos de sus documentos, propuestas legislativas, etcétera. En el Reglamento (UE) 2017/2393 del Parlamento Europeo y del Consejo, que ha entrado en vigor el 1 de enero, el denominado Reglamento Ómnibus, contempla la inclusión de acciones promocionales para alcanzar este fin llevadas a cabo por las organizaciones de productores y asociaciones de OP. Es consciente, también, de que la “UE afronta restricciones a las exportaciones de numerosos mercados agroalimentarios importantes de terceros países debido a barreras sanitarias y fitosanitarias injustificadas”, tal y como se recoge en la Comunicación sobre la PAC de noviembre de 2017.

En consecuencia, para FEPEX es decisivo, por un lado, delimitar mercados que presenten oportunidades reales de exportación y, por otro lado, tratar de acabar, de una forma coordinada por las autoridades comunitarias, con esas restricciones que la Comisión Europea reconoce que existen debido a barreras sanitarias y fitosanitarias injustificadas.

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