139. Octubre 2018 / Personalidades

La propuesta de reforma de la PAC, un acierto de la Comisión Europea

Cirilo Arnandis, presidente del Consejo Sectorial de Frutas y Hortalizas, Cooperativas Agro-alimentarias de España.

Actualmente, se está valorando, por parte del Consejo y el Parlamento Europeo, la propuesta de la Comisión para el futuro de la PAC post 2020. Nosotros, las cooperativas hortofrutícolas, también hemos analizado esa propuesta y nuestra primera valoración es positiva. Satisfacción porque la Comunicación de la Comisión plantea el mantenimiento del sistema de ayudas específico de las frutas y hortalizas, gestionado por las Organizaciones de Productores (que seguirán siendo empresas comercializadoras controladas y al servicio de los productores) a través de Programas Operativos (PO), mediante una ayuda proporcional al valor de la producción comercializada. Además, este instrumento no será de obligado cumplimiento en todos los Estados miembro y contará con un presupuesto propio y “abierto”.

Ante esta propuesta, toca felicitar a la Comisión y constatar que en este caso, sus prioridades y orientaciones coinciden con las que el sector y las administraciones llevan años reivindicando. Existe un amplio consenso en considerar el actual sistema de ayudas comunitarias como el más apropiado para nuestras empresas, teniendo en cuenta los retos del mercado a los que éstas se enfrentan y las expectativas de la sociedad europea. Su mantenimiento se justifica por la eficacia demostrada a lo largo de sus 20 años de vigencia y está avalado por el amplio respaldo que suscita. Esta experiencia ha sido tan positiva, que incluso, la Comisión plantea de cara a 2021, la posibilidad de que los Estados puedan extrapolar este mecanismo de ayudas a otros sectores… Esperemos que los operadores de esos sectores y sus Estados miembro sepan ver la oportunidad y desarrollen esta opción. Por lo tanto ¡subiros a este tren!

Volviendo a nuestro sector y aún cuando la valoración de la propuesta sea positiva, sí que tenemos algún motivo de preocupación. En cuanto a la forma: la Comisión, como principio general para la futura PAC, propone más subsidiariedad para los Estados miembros ( ¡o incluso para las regiones!). Es decir, la Comisión revisaría sus resultados, pero los mecanismos de apoyo serían más decididos dentro de cada país y menos en Bruselas… Personalmente, me preocupa que este nuevo sistema perjudique el funcionamiento del Mercado Único y distorsione las condiciones de competencia. Pienso que si el mercado es “UNICO”, los mecanismos de regulación han de ser “UNICOS” también. Este “quitarse de enmedio” de la Comisión traerá más problemas: complejidad del marco normativo, aumento de la inseguridad jurídica para administraciones y para OP, por no hablar también del riesgo de renacionalización de la PAC y de deslegitimación.

En cuanto al fondo, nos preocupa que la Comisión haya planteado nuevos encorsetamientos que condicionarán el diseño de los PO, mediante el establecimiento de “porcentajes mínimos” que los PO deberán dedicar a las “medidas medioambientales” o a la “investigación e innovación”. Evidentemente que las OPFH deben contribuir a esos dos objetivos, pero el establecimiento de una condición tan rígida y exigente, nos parece exagerada y podría poner en riesgo el correcto desarrollo de los programas y sus objetivos comerciales que son la razón de ser de las OP .

Finalmente, no quiero dejar de llamar la atención sobre un “olvido de la Comisión”. Plantea no solo mantener las tasas de ayuda del 4,1% (del “Valor de la Producción Comercializada”, VPC) y 50% (del gasto) al sector sino aumentarlas mediante “bonus adicionales de ayuda” para determinadas acciones y para determinados beneficiarios, como las asociaciones de organizaciones de productores (pudiendo ser estas AOP empresas o bien entidades representativas…). No niego que las AOP no tengan un papel importante que desempeñar, pero las entidades que deberían impulsarse prioritariamente desde las administraciones son las OP (siempre empresas de comercialización) bien dimensionadas. Considero que la Comisión debería optar por un sistema de bonus que primara principalmente a las OP que más contribuyen a la concentración de la oferta: las que sostenidamente crecen en VPC y en número de socios; las que alcanzan determinada dimensión; las OP que se fusionan o se integran; las AOP empresariales que comercializan…

Estas entidades -EMPRESARIALES- son las que más invierten en valorización, innovación, internacionalización; las que contribuirían a paliar la dispersión de la oferta hortofrutícola que sigue siendo la principal debilidad de nuestro sector… Estas entidades son también las que más se orientan a las prioridades políticas marcadas por la Comisión: reequilibrio de la cadena agroalimentaria, mejora del poder de negociación del productor o la diversificación de los mercados… Por coherencia, el futuro régimen de ayudas comunitario debería apoyarlas específicamente.

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