Ed. Fruit Logistica 2018 / Melón y Sandía

La sandía se come al melón

Las cifras de 2017 del Ministerio de Agricultura ya posicionan a la sandía frente al melón en superficie y ni qué decir tiene en producción. El desafío está ahora en recuperar el mercado perdido del melón y en plantearse una planificación en sandía, a tenor de los malos resultados de la última campaña.

Alicia Lozano

sandía

Si nos remontamos a hace 10 años, el cultivo del melón en España alcanzaba 38.600 hectáreas y 1.141.900 Tn, y la sandía 16.100 has y 731.500 Tn, según datos del MAPAMA. En 2017, la superficie de melón se ha reducido prácticamente a la mitad (19.500 has), al igual que su producción (611.100 Tn), siendo superada por la de la sandía, que ya alcanza las 20.000 has. y 1.117.300 Tn (desde el sector apuntan a que incluso debe ser más alta que la cifra oficial).

Pero esta favorable evolución de la sandía se ha visto frenada en esta campaña, en el caso del cultivo al aire libre, y se ha tenido que dejar una parte importante de la producción sin recolectar debido a los bajos precios cotizados en los mercados. Según el presidente de la Interprofesional de Castilla La Mancha, Cristóbal Jiménez, “las bajas temperaturas en los diferentes países de destino europeos son los que han provocado el descenso del consumo de exportación, que representa casi el 40% de las ventas, por lo que se ha saturado el mercado y se han dado bajos niveles de precios”. Sin embargo, en el sector no quieren hacer responsable del todo al clima. Concretamente, el responsable de las Frutas y Hortalizas de COAG, Andrés Góngora, considera que al no existir una planificación en el crecimiento de la sandía, se da lugar a este tipo de situaciones.

En el caso del melón, en esta campaña han obtenido buenos resultados, desde la producción de invernadero de Almería hasta la Mancha: “excepto unos 10 días que se solaparon la región manchega y murciana al inicio de la campaña, el desarrollo ha sido correcto”, manifiesta Cristóbal Jiménez. Sin embargo, la tendencia decreciente de este sector preocupa, y mucho, porque el horizonte que se atisba es muy negro y como continúe en esta senda, “va a acabar como un cultivo residual”. Para combatirlo, analizaremos a continuación causas y posibles soluciones.

¿Por qué este declive del melón?
Aumento de producción de variedades tradicionalmente de exportación francesas (Cantaloup y Galia) en Marruecos a menor costo.

Esta competencia hace que se reduzca la exportación a Francia, el nivel de cotizaciones de estas tipologías baje y lo haga también la rentabilidad del cultivo.

No se ha conseguido alcanzar el elevado rendimiento por hectárea de la sandía.

La amplia oferta de variedades (más de 20) complica la labor al productor.

No hay una apuesta clara por las variedades con sabor, bien por anteponer la productividad o bien por falta de un buen material genético, lo que hace descender el consumo.   

Se deben seguir desarrollando las variedades de Piel de Sapo más resistentes y de menor tamaño para la exportación.

El virus Nueva Delhi, que arruinó la plantación tardía de la campaña de La Mancha en 2015, no tiene una solución definitiva, lo que frena la decisión de siembra.

Retos de la sandía
El abastecimiento de agua no está garantizado para la próxima campaña en Almería, por lo que la superficie se reducirá, especialmente en el Levante (Almería, Murcia y Alicante). La Mancha también padece la sobreexplotación de su acuífero 23 y en el Valle del Guadalquivir todo apunta a que no tardarán en llegar las restricciones. 

Desde la Interprofesional de La Mancha quieren que la gran distribución forme parte de este organismo, teniendo en cuenta que es el responsable de más del 80% de las ventas de estas cucurbitáceas.

Los malos resultados de esta última campaña al aire libre no se asocian solo a la falta de consumo, sino que quizás se debería empezar a planificar y controlar la superficie para no saturar el mercado.

Tendencias
– La producción bio es una realidad y tendrá un importante aumento a corto y largo plazo.
– Se está dando especialmente en la sandía mini.
– Las variedades con microsemillas están en auge por su alto nivel de grados brix, su fuerte textura y color, como un nuevo segmento con gran interés por parte de las cadenas de distribución.

Desafíos
– Se debe hacer lo que hemos conseguido en sandía, diferenciarnos con un producto de calidad frente a terceros países, apostando por el sabor.
– Debería crearse una Interprofesional a nivel nacional, y no limitarse a La Mancha como la actual.
– Este organismo trazaría recomendaciones de superficie de siembra para hacerlo de forma escalonada, y evitar la sobreproducción en un momento determinado.
– Es necesario seguir desarrollando la innovación genética, no solo para impulsar el sabor perdido sino también para la lucha contra virus como el Nueva Delhi.

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