Ed 140. Diciembre 2018 / Varios

Rentabilidad máxima con el programa de Seguimiento y Control Nutricional. AGQ LABS

Este procedimiento desarrollado y patentado por AGQ Labs ofrece un perfecto control de las prácticas de fertilización y riego.

La agricultura no tiene más remedio que adecuarse a los cambios, tanto por criterios ambientales como por tendencias o legislaciones. Con el fin de adaptarse a la realidad actual y obtener un alto rendimiento económico, debe haber un uso eficiente y responsable de los recursos naturales, un uso racional de fertilizantes y, cómo no, tener un conocimiento de lo que sucede en nuestra inversión agrícola y cómo actuar para mejorarlo.

La agricultura puede afrontar muchos de estos retos si se comprende el sistema suelo-planta-agua en cada momento del ciclo de cultivo y se establecen criterios dinámicos para el riego y la fertilización basados en las necesidades específicas de la planta. Este es el objetivo del Seguimiento Nutricional de cultivos de AGQ Labs.
Las exigencias que presenta el mercado han provocado la aparición de variedades que requieren un mayor control técnico, puesto que su comportamiento difiere de las tradicionales y además ha provocado que tengamos que producir más y mejor. Por supuesto, todo ello debe venir acompañado de la máxima rentabilidad disminuyendo al máximo los costes sin perder potencial productivo.

La tecnología y el asesoramiento especializado
AGQ Labs ha desarrollado herramientas prácticas, precisas y económicas para proporcionar información sobre todas las variables en el sistema suelo-planta-agua. Las entradas de agua y los fertilizantes son evaluados a través del análisis de la Solución Fertilizante Real. Las muestras de la solución del suelo a diferentes profundidades se recogen mediante lisímetros de vacío para supervisar el comportamiento y movimiento de iones a través de la zona radicular. Estos datos nos ayudan a identificar las reacciones que tienen lugar entre la entrada y el suelo, así como la respuesta de las plantas en diferentes etapas de crecimiento. La información obtenida se complementa por el estado nutricional de la planta, a través de análisis de muestras foliares, frutos o raíces, que ayuda a determinar toxicidades y deficiencias que afectarán al potencial productivo máximo.

Por supuesto, el objetivo del sistema es optimizar la producción de la planta dando como resultado mejor rendimiento y calidad. Los cultivos tienen una curva de demanda de nutrientes específicos para cubrir sus necesidades durante el desarrollo. De esta forma, los productores pueden ajustar los aportes de fertilizantes para satisfacer las demandas nutricionales, proporcionando las condiciones óptimas de crecimiento.
Por otro lado, minimizar la lixiviación de fertilizantes, que hace la actividad agrícola más sostenible tanto ambiental como económicamente, tampoco puede pasarse por alto como una ventaja del sistema. En definitiva, se trata de un riego y nutrición a demanda de la planta, que tiene como consecuencia directa, más rendimiento, menos coste y una producción sostenible.

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