Ed. Fruit Logistica 2019 / Opinión del sector

Una oportunidad para las marcas

Mariano Rodríguez-Moya, MR Consulting.

Hablar de las tendencias de consumo en melón y sandía es hablar de las demandas, implícitas o explícitas, de los consumidores. Los nuevos hábitos, que apuestan por la salud, el bienestar y la comodidad, con un conocimiento más profundo de la nutrición, se reflejan en una alimentación basada en dietas ricas en frutas, alimentos beneficiosos para nuestro organismo y que a su vez sean fáciles y/o cómodos de preparar y consumir. Esta realidad hace del melón y la sandía dos candidatos perfectos para una evolución positiva en su consumo si se adaptan a las demandas de los consumidores.

Si pensamos en los diversos perfiles de consumidores que coexisten en el mercado, todas las personas que consumen estas frutas demandan sabor, comodidad para consumirlas, transparencia y garantía por parte de la marca. A los consumidores les gusta experimentar una sensación agradable en el paladar cuando comen estos productos. Además, quieren homogeneidad en la compra durante toda la temporada. No admiten que un mismo producto adquirido con una diferencia de días tenga distinto sabor o calidad. Por este motivo, se refugian en las marcas, una tendencia que se afianza cada año, ya que le aseguran esa homogeneidad a la hora de consumir el producto.

Por otro lado, debido a que la media de individuos por hogar está decreciendo y aumentando el número de viviendas de una o dos personas y, que el consumidor está cada vez más concienciado con el desperdicio alimentario y el medio ambiente, surge la necesidad de poner a su disposición melones y sandías más pequeñas, como las variedades denominadas Baby y ecológicas, que además se presentan en envases sostenibles de cartón.

“ Ahora no solo importa que un melón o sandía tenga buen sabor, sino también la RSC de la entidad

No podemos olvidar la demanda de la comodidad, que está incrementando el consumo de melones o sandías cortados en cuartos o medios y/o en trozos envasados listos para consumir. La conectividad es la nueva realidad, que se traduce en la exigencia de plena transparencia que quieren los clientes y a través de la que esperan obtener información sobre el producto en cualquier momento, como por ejemplo su origen, de qué manera se cultiva o cómo se realiza su transporte. Además, se preguntan si la empresa lleva a cabo políticas de RSC, si las condiciones de los trabajadores han sido óptimas o si cuida el impacto medioambiental en sus procesos. Todo ello se refleja en una tendencia de crecimiento, en penetración y valor de las marcas en el mercado de la fruta.

Como conclusión, la era de la conectividad ha llegado a las personas, con las valoraciones de productos, empresas o marcas que han consumido, a la reputación de las empresas, y también a las marcas. Es una clara oportunidad para acercarse de una manera más personal y directa al consumidor, para conocerle mejor, realizar campañas… En resumen, es el momento para dar visibilidad a los atributos y/o marca de los melones y sandías poniéndolos en valor ante las nuevas tendencias del consumo.

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