Tango y Nadorcott, casi a la misma distancia genética que el hombre y el chimpancé

Eurosemillas lamenta que el CVVP haya jugado con el prestigio del CSIC para inducir al error y con­cluir a partir de su estudio que una mandarina es esencialmente derivada (VED) de la otra.

Con el criterio usado por este club, la práctica totalidad de clementinas, satsumas o naranjas nável tendrían que ser consideradas VED ya que su coincidencia genética se aproxima al 100%.

La UPOV (Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales) no considera por todo ello las diferencias genéticas sino únicamente  los caracteres  morfológicos.

: Imagen de una gran finca californiana mallada para evitar la presencia de semillas en los frutos. En California, la irrupción de Tango -que no produce semillas ni las genera- hizo desplomarse la venta de plantones de Nadorcott (W. Murcott, como allí la llaman)

 

  • Tang Gold (Tango) posee caracteres ‘esenciales’ que no tiene Nadorcott y que son muy valorados por el mercado y los agricultores: no tiene semillas y no las genera en otros cítricos.

 

La similitud entre el genoma humano y el del chimpancé (Pan troglodytes) es del 98.77 %. La coincidencia, según un estudio del CSIC dado a conocer el miércoles por el Club de Variedades Ve­­ge­ta­les Protegidas (CVVP), entre las mandarinas protegidas Nadorcott y Tango es del 99,9999997% . Se­­gún señalaban varios expertos en genética consultados por Eurosemillas, catedráticos al­gu­nos de ellos, “de igual manera que a nadie se le ocurriría sacar conclusiones sobre las coincidencias en­tre hombre y chim­­­­­­­­­pancé o entre hombre y el cerdo, o el ratón de laboratorio, con las variedades vegetales no se puede apli­­car tampoco el criterio de la distancia genética”. De hecho, de considerarse, la práctica to­ta­­­lidad de sat­su­­­­mas, clementinas o na­ran­­jas del grupo Nável hoy existentes, muchas de ellas también pro­te­­­gidas, se­rían esen­­cialmente derivadas de una pri­mera porque comparten también más del 99% de su ADN lo que, huel­­ga decir, que desataría una in­ter­­minable ‘guerra de patentes’ con la consiguiente in­se­gu­ri­dad ju­rí­di­­ca pa­ra los decenas de miles de ci­tri­cul­tores que las adquirieron. De ahí que Eurosemillas, que ex­plo­­­­­ta en la UE la va­­­riedad co­no­ci­da como Tango (registrada como Tang Gold), lamente que el CVVP ha­­­ya ju­gado con el pres­ti­gio del CSIC para confundir a la opinión pública y poner en boca de tal centro una con­­­­clusión que, bajo tal aná­­li­sis, no podría llegar: que Tango es esencialmente derivada (VED) de Nador­cott.

 

La UPOV -la organización intergubernamental creada por el Convenio Internacional para la Protec­ción de las Obtenciones Vegetales y el organismo que establece los marcos regulatorios a los que está ads­cri­ta la UE- no considera la coincidencia genética sino únicamente las cues­tio­nes morfológicas. Éste es su prin­cipal y único criterio para evaluar, reconocer y conceder derechos sobre va­rie­da­des protegidas. Y me­nos aún, como es el caso, en frutales obtenidos a partir de una mutación inducida, que produce cambios al azar, pequeños y grandes o, a veces, una completa reorganización cromosómica. Los estudios que miden la dis­­­tancia genéti­ca entre dos varie­da­des, de he­cho, tampoco son te­nidos en cuen­ta por la Justicia. Así lo en­ten­­­dió una de las pocas sentencias aná­logas a este conflicto existentes en Europa, la dictada por un juz­ga­do holandés en el caso Astee Flo­wers B.V/Dan­­zin­­ger Flower Farm en la que se atendió únicamente a las di­fe­­­­rencias exis­­ten­tes en ca­racteres fe­no­típicos (la expresión del ADN) ‘esenciales’ para decidir si se estaba o no ante una VED.

 

Eurosemillas -que está manteniendo un prudente silencio para así no interferir en una cues­­­­tión que es­tá sub iúdice– atri­bu­ye tal comunicado a la intención del CVVP de ame­dren­tar a los agricul­tores in­te­re­sa­dos en Tango y sobre todo, para influir en el pro­ce­so que a este res­pecto y desde 2008 es­tá lle­vando el juz­ga­­do de lo Mercan­til nú­mero 1 de Valencia, que has­ta el momento ha resuelto en todos sus autos pre­li­mi­na­res en contra de los intere­ses del CVVP.

 

Con todo, otro estudio efectuado en la Facultad de Biología de la Universidad de California concluye que Tang Gold se di­fe­ren­cia “cla­ra­men­­te” de Nadorcott en la es­tructura cro­mo­só­mi­ca de sus respectivos ge­­­nomas, lo que per­­mite di­­fe­­ren­ciar “inequí­vo­ca­mente” ambas variedades.

 

Las ca­racterísticas que más interesan a los agri­cul­to­res y al mercado -como la es­pi­nosidad del fru­­tal, la fecha de maduración del fruto, que la varie­dad sea pro­ductiva o al­ter­nante, que sea fácil de pe­lar…- vie­nen definidas en el fenotipo. Y entre tales características, la más bus­ca­da en el ca­so de las mandarinas tar­­días por todos los cen­tros de investigación de cítricos del mundo -incluido el IVIA- es que no pre­senten se­­millas y que no las ge­ne­ren en los frutos de las plantaciones ve­cinas. Que es lo que Tang Gold logra por sí mis­­ma y Na­dor­cott, no. La  restructuración cromosómica del genoma de Tang Gold respecto de la va­rie­dad Na­­dorcott ha sido también con­s­­ta­ta­da científicamente en una tesis doc­to­ral leída por la Dra. J. Crow­ley en la Universidad de California como la causa de la doble esterilidad ga­mé­ti­ca de Tango.  Es decir, como la cau­­­sa genética de las significativas diferencias existentes en la variedad Tang Gold radicadas en los dos ca­rac­­­­teres fenotípicos (morfológicos) esenciales antes mencionados. Para acercarse a conseguir tal cosa, en el caso de Na­dor­cott, los árboles deben de ser tratados con fitosanitarios que re­pe­lan o eliminen a las abe­jas y aislados con cos­to­sas mallas que, además, reducen la cosecha y por ello la rentabilidad de la va­rie­dad.

 

La presencia de semillas en clementinos es un problema bien conocido por los ci­tri­cul­­tores va­len­cia­nos que durante muchas campañas han sufrido la llamada ‘pinyolà’. Tan grave es el fe­nó­me­no de­ri­vado de la polinización cruzada y la devaluación comercial que la presencia de semillas en el fru­to supone, que la Generalitat Valenciana publica todos los años una or­den -cada vez más cues­tio­na­da- que obliga a ale­­­jar las colmenas de los apicultores durante la época de floración a kilómetros de dis­tan­cia de las plan­ta­cio­nes de man­­­­­darinos híbridos (como Nadorcott) para evitar la acción polinizadora de las abejas.

 

Hechos todos ellos que, desde un punto de vista agronómico-jurídico y considerando las diferencias tan­­­to en los fe­­­­­notipos como incluso en los genotipos de todos los informes realizados –hasta el encargado al CSIC por el CVVP con su equívoco e inaplicable concepto de distancia genética al parecer aplicado a es­te caso– impiden con­si­derar a Tang Gold como una varie­dad esencialmente derivada de Na­dor­­­­­­cott.

 

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