El actual modelo de negocio hortofrutícola no da resultados

Los sistemas actuales que rigen en la distribución de productos, entre ellos los hortofrutícolas, han quedado ya obsoletos, impidiendo que se puedan obtener mejores resultados para todos los componentes de la cadena, desde la producción hasta el consumo.

Esta es una conclusión que se extraen de un informe realizado por Michael Bromme, vicepresidente ejecutivo de “Trace One”, compañía especializada en optimizar la distribución de productos.

El informe señala tres puntos de vulnerabilidad en la cadena de suministro y la gestión del ciclo de vida del producto: Fragmentación de la comunicación, lentitud en los tiempos de respuesta a los problemas y dificultad del consumidor para acceder a una información total sobre el producto, lo que es fácilmente subsanable a través de las nuevas tecnologías, como los códigos QR.

En un artículo Bromme indica que las cadenas de suministro del sector de la alimentación están en constante evolución para hacer frente a los retos internacionales y satisfacer las demandas de los clientes, lo que incrementa como nunca antes la dificultad para gestionar sus componentes y participantes.

El vicepresidente ejecutivo de “Trace One” analiza los tres puntos de vulnerabilidad al gestionar la distribución, que reproducimos íntegramente:

Fragmentación de la comunicación

Puede parecer algo muy sencillo, pero la mayoría de los actores clave no conocen a todas las entidades que participan en sus cadenas de suministro. Puede que conozcan a los vendedores con los que trabajan directamente, pero no saben cuál es el siguiente eslabón de la cadena y no tienen ni idea de si cumple o no las normas del sector.

Piénselo. Si le piden hoy que identifique a todos los componentes de su cadena de suministro, ¿cuánto tardaría en reunir toda la información? ¿Horas? ¿Semanas? Si hay una alerta que implica la retirada de productos, distribuidores y fabricantes deben preguntarse si han producido o vendido algún artículo que se vea afectado. ¿Podría responder a esa pregunta con total seguridad?

La vulnerabilidad más importante a la que se enfrentan las cadenas de suministro actuales es la falta de transparencia o visibilidad del sistema completo y de la documentación asociada. Aquellos actores que no conocen a los fabricantes, los procesos e ingredientes de su cadena de suministro no pueden reaccionar con rapidez ante una crisis ni tomar medidas para evitar estos riesgos. Además, no tienen acceso a información sectorial y de precios, por lo que desaprovechan posibilidades de mejora y optimización de costes y procesos. Es un problema grave que parece fácil de solucionar pero dada la creciente internacionalización de productos y orígenes y su complejidad, incluso a escala nacional, los problemas potenciales se multiplican. Los participantes en la cadena de suministro deben encontrar vías para colaborar y comunicarse de un modo más abierto y eficaz.

Tiempos de respuesta prolongados

Si los gestores de la cadena de suministro no saben qué está pasando dentro y fuera de su organización, les resulta casi imposible reducir riesgos y solucionar los problemas potenciales. Los distribuidores que tienen toda la información sobre su cadena de suministro pueden reaccionar en cuestión de segundos, pero en la práctica la mayoría tarda días, o incluso semanas, en identificar un problema, alertar a sus socios y hacer públicos los datos pertinentes. Estos retrasos pueden exacerbar el problema y menoscabar la confianza del cliente.

Los consumidores son cada vez más conscientes de los ingredientes y del origen de los productos, lo que hace que la responsabilidad recaiga en los distribuidores y propietarios de marcas. Cuando surge un problema, el consumidor se dirige a lo alto de la cadena de suministro de los alimentos en busca de respuestas. Atrás quedaron los tiempos en los que los propietarios de marcas y los distribuidores podían delegar en proveedores o fabricantes la tarea de alertarlos sobre las retiradas de productos o cambios normativos. La responsabilidad de entender y proteger la cadena de suministro recae en el «vendedor».

La única forma de garantizar la seguridad de su cadena de suministro es intercambiar información libremente y contar con protocolos para situaciones no deseadas. Si sabe quiénes son los implicados y puede identificar el problema rápidamente, podrá reducir los problemas de seguridad y mantener la confianza del cliente.

Acceso a la información del producto

Los consumidores demandan cada vez más información sobre los productos y muchas marcas y distribuidores ponen al alcance de la mano esos datos mediante códigos QR y aplicaciones. De hecho, la tecnología móvil se ha convertido en una extensión de la etiqueta del producto: los consumidores esperan poder acceder a datos adicionales y expresar su opinión en las redes sociales. Las marcas que no satisfacen ese deseo —o que lo hacen de un modo deficiente— se exponen a perder la lealtad del cliente.

Reconozcámoslo, la disponibilidad de información sobre la cadena de suministro en dispositivos móviles está aún en la Edad de Piedra. El sector tiene aún mucho por hacer antes de poder lanzarse a la carrera de los dispositivos móviles y las redes sociales. Sin embargo, cuanta más información para dispositivos móviles facilitan los distribuidores y propietarios de marcas de alimentos, mayores son las expectativas de crecimiento de la confianza y lealtad del consumidor. De nuevo, todos estos aspectos giran en torno a la información y la transparencia de la cadena de suministro, pero las organizaciones no pueden ignorar las ventajas que les proporcionaría ampliar ciertos datos referentes al ciclo de vida del producto para que los consumidores pudieran acceder a ellos a través de Internet.

Y mientras los consumidores no puedan saber al momento y con todo lujo de detalles qué alimentos están comprando, los distribuidores han de tener presente que el cliente puede expresar —y expresará— su descontento si cree que el producto presenta algún problema o no cumple sus expectativas.  Los consumidores están usando las redes sociales para compartir su opinión, satisfactoria o no, con otros miles de consumidores en cuestión de segundos. Los distribuidores suelen adoptar una estrategia defensiva ante esta posibilidad de difundir información instantáneamente y de forma global, cuando es cada vez más evidente que lo que se requiere es un enfoque proactivo o de respuesta inmediata en caso necesario. Sin un conocimiento completo en tiempo real de la cadena de suministro, los distribuidores pueden incurrir en demoras en la respuesta por falta de información.

Los mayores retos y vulnerabilidades de la cadena de suministro están relacionados con la incapacidad del sector de recopilar y compartir información en tiempo real. En primer lugar, los actores implicados en la cadena de suministro deben intercambiar datos a nivel interno para garantizar la eficiencia y la seguridad. Después, han de encontrar modos de informar, educar y alertar a los consumidores sobre determinados aspectos de esa información. Sin comunicación y colaboración en todo el ciclo de vida del producto, desde la adquisición de ingredientes al consumo, ni los propietarios de las marcas ni los consumidores pueden seguir avanzando con plena confianza.

Fuente: Hortoinfo

Un comentario

  1. Alberto
    Alberto 28/11/2014 en 20:20 |

    La solución a este problema es muy sencilla, consiste en reducir el número de actores. Para empezar eliminar intermediarios, la cadena de distribución debería quedar así:

    productor – Mayorista – Minorista- supermercado

    Para reducir el número de intermediarios pueden utilizarse las nuevas tecnologías, internet y páginas web como http://www.infovegetables.com

    Reponder

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