Las hortalizas pierden cotización a pesar del frío invernal

Agricultores y empresas comercializadoras hicieron ayer sus balances de la evolución de los precios de las hortalizas almerienses en los mercados.

Marruecos

Para los primeros, un mal año a la vista del descenso de los precios medios obtenidos en los meses de otoño e invierno, para las empresas peor que el año pasado, pero no tan malos en la comparativa de los diez últimos años.

A escena primero organizaciones agrarias como Coag y Asaja, que pintaron una situación “incomprensible” a la hora de evaluar los precios percibidos. El secretario provincial de Coag, Andrés Góngora, explicaba que en unos meses fríos, en los que Almería ha sido el principal abastecedor de los mercados europeos “no hay razón aparente para que nuestras hortalizas hayan perdido valor, en algunos casos incluso por debajo de los costes de producción”.

Dejó un mensaje claro y contundente: “el enemigo no está en Europa o en Marruecos, lo tenemos en casa”. Se refería Góngora a que productos como el tomate rama “se ha vendido en estos meses 74 céntimos en enero, mientras el de Bélgica lo ha hecho a 1,36, el griego a 1,36 y el italiano a 1,27”.

Precio en febrero
La situación ha ido a peor este último mes de febrero, cuando el tomate rama almeriense ha cotizado a 0,67 céntimos por kilo frente a 1,55 obtenido por el belga o los 1,23 céntimos del holandés, es decir más del doble que el de Almería, lo cual indica “un mal desempeño por parte de nuestras empresas comercializadoras”.

El resultado es, según Góngora, la prueba de que en Almería “no se están haciendo bien las cosas” y acusa de negligencia de organizaciones como Coexphal y APROA “que no están realizando las funciones que tienen encomendadas”. Se quejan de que ni siquiera están recurriendo a los mecanismos de gestión de crisis de precios que la UE pone a disposición de los productores y comercializadores para, precisamente, abordar estas situaciones.

Comercialización
Desde la otra parte, el gerente de Aproa (que representa a 38 comercializadoras de la provincia) y Coexphal, Luis Miguel Fernández, confirma que la campaña es “peor que la del año pasado en cuanto a precios, pero mejor que la media de las diez últimas”.

Señala que la evolución de la campaña está marcada por un descenso en la cantidad y el precio obtenido con respecto al anterior ejercicio, pero sostiene que los magníficos resultados de la campaña pasada “están condicionando la percepción de la actual”.

Su análisis está basado en las cifras de Aproa e indica que en cuanto al tipo de productos, se observa un retroceso en la valoración del melón, una tendencia continuada en los últimos años, y del tomate, el producto estrella del campo almeriense.

Fernández habla de causas como la rivalidad de zonas de producción como Marruecos y Turquía, y apela a la diferenciación del producto y la adaptación a la demanda del consumidor, generando relaciones más estrechas, para poder ser competitivos.

 

Fuente: la voz de Almería

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