Las uvas y su momento dulce de la Nochevieja

La mayoría de las uvas que consumimos estos días procede del Valle del Vinalopó, donde se trabaja sin descanso para hacer llegar a los mercados esta fruta tan exquisita.

La uva es el fruto de la vid, crecen agrupadas en racimos y pueden tener diferentes colores desde negras, moradas, doradas, rosadas etc. Todas provienen de la especie “vitis vinifera”. Entre los beneficios de la uva se puede citar el control del colesterol, y el de algunas enfermedades del corazón, contienen vitamina C, B y A, cobre, hierro y manganeso; además, el resveratrol que poseen es un poderoso antioxidante que ayuda a desacelerar el proceso de envejecimiento.

Desde que el emperador romano Aureliano implantó la celebración del “Sol Invicto”, la noche que después los cristianos dedicarían a San Silvestre tiene mucho de bebida, baile, fiesta y exceso, por lo que lo más recomendable es iniciarla con una buena cena, basada en las tradiciones populares de nuestro país. Pero lo fundamental es rematarla con las doce uvas junto a las doce campanadas, una singular y exitosa interpretación de la vieja costumbre hebrea de ofrecer a sus huéspedes tantas piezas de fruta como horas pasadas en armónica compañía.

Esta es el referencia más parecida, porque en realidad lo de las uvas es una costumbre genuinamente española (y se cree más concretamente de Madrid) que cada año se internacionaliza un poco más. Procede, según la mayor parte de los estudios, de la costumbre que adquirieron los forasteros en la segunda mitad del siglo XIX de acudir a la Puerta del Sol para celebrar el tránsito de un año a otro.

Una tradición con un siglo de historia

Sin embargo, por aquel entonces todavía no había reloj ni, por tanto, campanadas. Todo se precipitó ya en los primeros años del siglo XX, cuando el reloj que estaba instalado en el Hospital del Buen Suceso se traslada al Ministerio de la Gobernación (actual sede de la Comunidad de Madrid) y alguien empezó a tomarse las uvas, costumbre que arraigó por completo una vez llegados los años veinte, extendiéndose a otras ciudades de España.

Este fruto suave y fundamental en nuestra vida (ya se destine a su consumo en fresco o a la elaboración de vinos) se convierte, además, durante un jornada concreta, en símbolo de felicidad para el año que se avecina. Recordemos que en mundo se conocen más de 5.000 variedades de uva, aunque apenas medio centenar de ellas posean un prestigio acreditado. Pero estas uvas de Nochevieja, de sabor más dulce de los habitual, proceden, mayoritariamente, de la provincia de Alicante, donde se retrasa su maduración gracias a un microclima y a la técnica del embolsado. Concretamente, suelen ser uvas de la Denominación de Origen Uva Embolsada del Vinalopó.

La primera agricultura que se conoce

Porque, en realidad, la uva suele aparecer en los mercados a principios de junio con variedades de invernadero. Su cultivo es tan antiguo como la presencia del hombre sobre la faz de la tierra, puesto que se trata de la primera agricultura que se conoce. Hay evidencia de que existe desde tiempos prehistóricos, Se han encontrado restos fósiles tanto en zonas de Europa como del Asia Menor. Se cree que su cultivo empezó hace más de 7000 años, se han encontrado grabados jeroglíficos en las tumbas egipcias mientras que, en el Génesis, Noé también exhibe una gran pasión enológica.

Igualmente, hebreos y fenicios también conocían desde muy antiguo los arcanos de las uvas y del vino. Grecia y Roma las veneraban debido ala producción de vino. Hoy, aunque son muy importantes los cultivos existentes en Norteamérica, Australia, Chile, Argentina, Sudáfrica, China o Japón, la viticultura sigue siendo un fenómeno básicamente europeo, territorio que acoge cerca del 70 por 100 de la producción mundial.

¿Dónde comprar uvas estos últimos días del año en Madrid? Pues, en los establecimientos especializados, siempre teniendo en cuenta que van a tener los precios más elevados del año. Lo mejor es dirigirse a las fruterías más acreditadas. Entre ellas, GOLD GOURMET, gran escaparate de frutas en Madrid, tanto nacionales como extranjeras, todas de gran calidad. Y en los más atractivos mercados madrileños San Miguel y San Antón, LA FLOR, frutería que en ambos locales muestran coloridos puestos de frutas de temporada.

Hay otras dos direcciones de plenas garantías, como VÁZQUEZ, acaso una de las más prestigiosas de las fruterías madrileñas. Y, junto a ellas, las tiendas SANCHEZ ROMERO, que ofrece vistosos bodegones de fruta.

Un consejo final: tomen las uvas acompasadamente, para no atragantarse. Y aunque puedan admitir otros muchos acompañamientos, la noche en la que empieza un nuevo año vale la pena acompañarlas con una copa del mejor cava.

Fuente: Qcom.es

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