El sector de tropicales se ve afectado por las huelgas de estibadores

La campaña del aguacate Hass de Málaga se encuentra prácticamente en los últimos coletazos. Se estima que en un mes ya se habrá cosechado toda la fruta de esta variedad en la provincia, que está alcanzando en estas fechas precios récord en origen, no menos de tres euros el kilo en el campo, algo nada habitual a estas alturas de la temporada. El año pasado se alcanzó este precio cuando ya apenas quedaba aguacate Hass.

Ante esta situación muchas empresas comercializadoras malagueñas han comenzado a importar fruta de otros orígenes por vía marítima. Está sucediendo con el mango y algunas variedades tempranas de aguacate como el Fuerte (piel fina). Estos envíos tardan no menos de tres semanas por mar, por lo que el conflicto de los estibadores por la reforma del sector que el Gobierno central impulsa a través de un decreto ley para liberalizar esta actividad y que cumpla con la normativa europea, está afectando de manera notable a la industria del tropical en la provincia.

El conflicto está provocando que algunos de los envíos estén cambiando de puerto y alargando el tiempo de travesía, lo cual está afectando a la calidad de la fruta. fiLos contenedores están llegando más maduros de lo debido, lo que afecta directamente a la calidad. Seis o siete días de retraso en la llegada de la fruta por el problema de los estibadores termina afectando al producto”, asegura el gerente de Natural Tropic, Prudencio López.
Ello está generando pérdidas a las empresas desde el inicio del problema. Según López, la fruta de importación se paga por lo general con un anticipo antes de la salida y el resto a la llegada. “Por lo que si un contenedor llega con la fruta no en su mejor estado, ello repercute en el comprador”, explica López. “Si la mercancía cambia de puerto porque la naviera no ha podido descargar donde estaba previsto, es algo que incrementa los costes porque hay que recogerla y transportarla”, señala el gerente de Natural Tropic.
En términos similares se expresa también el director de Trópico Spain, otra empresa malagueña especializada en la comercialización de mangos y aguacates, tanto local como de importación, Óscar Ramírez, que insiste en que el cambio de destino de un contenedor marítimo, que suele transportar entre 21 y 24 toneladas de fruta, termina afectando a la calidad.
Según Ramírez, aunque actualmente los servicios mínimos de la estiba fijados parece que están funcionando, ello no está evitando que se sigan produciendo incidencias con los contenedores, aunque no como sucedió a mediados de febrero. De cualquier modo, Ramírez insiste en que el daño que está causando el conflicto de los estibadores cuando retrasa la llegada de algún envío es bastante importante.
El directivo de Trópico Spain declara que actualmente se está pagando por aguacate de la variedad Fuerte en Perú una cantidad nunca vista hasta ahora en esta época de la recolección, entre 2,5 y 2,7 dólares el kilo. Según Ramírez, el mercado del aguacate está bastante fuerte en Europa, debido a que sigue habiendo mucha demanda y ello hace que los precios se estén elevando en origen, por lo que la llegada de la fruta afectada en su calidad por el problema de los estibadores es algo negativo para el sector.
El conflicto está afectando también a las importaciones de piña de la firma Frunet, según su gerente Antonio Lavao. “Estamos sufriendo retrasos, desvío de la mercancía a otros destinos, con los inconvenientes que ello acarrea, y daños en la fruta, que debe soportar más tiempo del previsto en el transporte por mar. Esta es una situación que nos está afectando a todos de una u otra manera”, manifiesta Lavao.
La industria del tropical trabaja sobre todo con el puerto de Algeciras. La importación de fruta de otros orígenes se ha convertido en una actividad clave para las empresas comercializadoras de mangos y aguacates de la provincia, que en algunos casos alcanza hasta el 70% de su facturación anual. La compra de fruta de otros orígenes se produce cuando ha finalizado la campaña en la provincia y tiene como finalidad seguir abasteciendo a los clientes europeos. Esta actividad ha permitido a la industria poder trabajar todo el año y no únicamente durante la campaña local, manteniendo los puestos de trabajo y generando riqueza. Sólo de aguacate, Europa importó en 2016 más de 400.000 toneladas, mientras que la producción malagueña apenas ha alcanzado las 50.000 (unas 70.000 en toda Andalucía).
Fuente: DiarioSur

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