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Los beneficios del frío para los frutales

Técnicos de la DOP Peras de Rincón analizan los beneficios y efectos que las bajas temperaturas tienen en el campo.

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pera

Con el frío las personas nos entumecemos, pero no así las plantas, siempre que sea con medida, claro. El invierno es un estado necesario para la vegetación que nos rodea y para que posteriormente se desarrolle la agricultura como se requiere en primavera y verano. Pero, ¿por qué es tan importante? Sixto Cabezón, técnico de la DOP Peras de Rincón, y Miguel Martínez de Quel, presidente del Consejo Regulador de la DOP Aceite de La Rioja, reflexionan sobre ello.

Y es que a pesar de lo que pudiera pensarse, todo tiene un engranaje muy ensamblado. Así, por ejemplo, como explica Cabezón, los árboles tienen sus grados día, es decir, una media de temperatura que necesitan, y si no se llega a determinada media, porque hace poco frío, hay especies que no brotan. Por ello, «es bueno que en invierno haga frío para que las variedades que tenemos aquí hagan bien su descanso de invierno, acumulen sus grados día y broten de una forma normal», subraya el técnico de la DOP Peras de Rincón.

Además, añade Martínez de Quel, «durante el invierno, la planta lignifica, es decir, los tejidos verdes se endurecen y se convierten en madera. Dicho endurecimiento le servirá a la planta para protegerse de plagas y enfermedades». Precisamente el tema de los seres atacantes es destacado por ambos profesionales: «Con el frío, con fuertes heladas puntuales, hay una mortandad de insectos importante, nunca se acaba con todos, porque siempre quedan insectos que también están acostumbrados al frío, pero se va un porcentaje notable», apunta Cabezón. «Otro de los beneficios del frío es que mata las plagas. No obstante, cuando el frío es muy intenso y supera los 10 grados bajo cero se convierte en un problema, ya que puede matar a la planta», reconoce Martínez de Quel.

Pero ese concepto de las plagas tiene, en opinión de Cabezón, importancia también porque si no hay cambio climático, es decir, que hace el frío que corresponde en la comunidad riojana, se evita que las plagas adaptadas a temperaturas más cálidas se trasladen a La Rioja. «El frío limita la extensión de nuevas plagas que son más peligrosas porque no estamos preparados para ello».

Entre esas amenazas del cultivo de la pera está por ejemplo el fuego bacteriano, ¿desaparece con el invierno gélido? «Para el fuego bacteriano también es bueno que haga frío, porque la bacteria que está en el suelo sufre», precisa del técnico de Peras de Rincón.

Sin embargo, no solo es bueno para eliminar a los seres indeseables, «el invierno también resulta beneficioso para toda la fauna auxiliar que tenemos: abejas, mariquitas, etc.; es bueno para que también salgan en su momento, no antes, y que cuando aparezcan esté la planta en la brotación adecuada», asegura Cabezón, «de hecho, cuando hay un invierno frío no se suelen oír problemas en el campo, pero cuando es cálido ya empezamos con brotaciones raras».

Cosechas menos productivas, pero más sabrosas

Popularmente, cuando se habla de frío suelen salir dichos como que «endulza ciertas hortalizas» o les da más sabor. ¿Qué hay de cierto en ello? «Hay una parte de razón y otra de sabiduría popular», admite Sixto Cabezón. «Cuando hace frío la hortaliza se desarrolla más lenta, es decir, más poco a poco, suele ser más jugosa, tiene más sabor. Las propias plantas, para su propia defensa, generan más azúcares en su savia (tipo anticongelante) para aguantar las bajas temperaturas, y acaban dándole más sabor», explica.

Pero no es una regla exacta. «No sucede con todo, por ejemplo, con las que están enterradas en suelo como la modificación de temperaturas es menor pues se ven menos afectadas», indica.

De las que hortalizas en las que más se puede encontrar este efecto sobre su resultado final son, por ejemplo, las coliflores. «Se nota que la misma variedad de ponerse en invierno o en primavera son diferentes: igual son más pequeñas, pero más sabrosas con el frío».

Con todo ello, surge una duda, ¿cómo está siendo el invierno en el que ahora mismo estamos inmersos? Ambos profesionales de las DOP riojanas lo tienen claro: «Va bastante bien: está habiendo heladas pero moderadas, alguna nevada, lloviendo, que es lo que más se necesita…», concluyen.

Fuente: http://www.lariojacapital.com

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