Ed 134. Diciembre 2017 / Pimiento

Lamuyo amarillo en exclusiva. SOLTIR

Soltir cerró la última campaña con 34.000 toneladas producidas que comercializó bien a través de subasta o directamente en los principales mercados centrales y cadenas de distribución.

Autor: Isabel Fernández

 

En el ‘reino del California’ también hay quien se subleva y, entre tanto flow-pack y tricolor, confía en el pimiento Lamuyo en todos sus colores, incluido el amarillo. Es el caso de Soltir, la única comercializadora de Lamuyo amarillo de la Región de Murcia, algo que, según su gerente, Ángel García, “da buena cuenta de la importancia que le otorgamos a esta hortaliza”. Durante la última campaña, produjeron 14.000 toneladas de esta tipología que supone el 45% de su producción; el resto es pimiento California. Aunque reconoce que, en determinados momentos, su consumo ha caído en el mercado español –su principal destino-, actualmente se mantiene, por lo que, desde la firma demandan a las casas de semillas una apuesta también decidida por esta tipología: “hay que trabajar más en nuevas variedades que sean similares en calidad a las que ya tenemos, pero con mejoras en resistencias”.

“Nuestro producto tarda apenas seis horas en partir hacia los mercados una vez recolectado”

La empresa puso en el mercado el año pasado 34 millones de kilos de pimiento bajo su marca ‘Soltir’, el 70% en los distintos países europeos. A la tradicional subasta, que permite que sus 222 socios conozcan a diario el precio de sus productos, añade la comercialización directa, de modo que “somos una herramienta ágil y dinámica que facilite el abastecimiento a los principales mercados centrales y cadenas de distribución de Alemania, Portugal, Italia, Inglaterra, Polonia y países asiáticos”. De hecho, en apenas seis horas desde su recolección, los frutos de Soltir ya están listos para emprender su viaje hacia los mercados de destino, garantizando de este modo la mayor frescura.

Actualmente, la firma cuenta con 400 hectáreas invernadas en producción, todas ellas bajo control integrado de plagas y certificadas por los protocolos GlobalGAP, BRC e IFS, que “garantizan que la producción convencional que desarrollamos sea ‘residuo 0’”.

Entre sus proyectos de futuro, García apunta a una posible ampliación de su oferta con especialidades, algo que “tendremos que planificar para próximas campañas, puesto que implica algún cambio en la forma de trabajo de nuestros socios productores”.

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