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Nuevas variedades de frambuesa para aumentar la producción en invierno

Onubafruit está procediendo a la renovación varietal de la frambuesa remontante que hasta ahora ha comercializado.

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La previsión, según ha adelantado a Agrodiariohuelva el responsable de I+D de la empresa líder de exportación de berries en Europa, Marco Antonio Vaz, es que de cara a la próxima campaña 2019/2020 se produzca la sustitución total de las variedades Imara y Kweli por Shani, Wengi y Bella.

Los socios de Onubafruit (Coophuelva, Cobella, Freslucena, Cartayfres y SAT Condado) contabilizan unas 1.000 hectáreas de este fruto rojo y la producción anual alcanza los 11 millones de kilos. Vaz calcula que en este proceso inicial de cambio varietal se utilizarán más de 1 millón de plantas de las tres nuevas variedades, aunque el objetivo es llegar a los cuatro millones en las dos próximas campañas.

Con estas nuevas variedades, recalca Marco Antonio Vaz, “podemos crecer en volumen en la ventana de invierno, desde diciembre a marzo, que es la época más difícil para producir esta berry y donde se registran los mayores precios en el mercado, porque aumentar la producción de octubre a noviembre o de abril a mayo no interesa”.

Entre las características más destacadas de estas tres nuevas variedades de frambuesas, que ya fueron comercializadas por primera vez durante la última campaña, Vaz menciona que “Shani es una primocane que no para de producir durante la etapa invernal, tiene un gran calibre, un color atractivo y un buen sabor. Además, como es fácil de recolectar, abarata los costes entre un 35 y un 40% con respecto a las anteriores variedades. A nivel comercial está teniendo muy buena aceptación porque come muy bien”.

Sobre Wengi y Bella, comenta que “ambas son remontantes puras, muy productivas, de fácil recolección y con un buen sabor”. La primera tiene la ventaja de que la segunda cosecha es muy precoz, mientras que la segunda garantiza dos cosechas en unos niveles que oscilan entre las 25 y las 27 toneladas por hectárea.

De las cinco hectáreas que tiene la finca experimental que Onubafruit posee en Lepe, en las inmediaciones de Cobella, dos de ellas están dedicadas al cultivo de la frambuesa. Como precisa el responsable de I+D de la empresa comercializadora, “cada cinco años podemos obtener nuevas variedades de frambuesa en esta finca. Imara y Kweli, por ejemplo, las comenzamos a utilizar en 2012 y ya estamos en 2019, por lo que se puede proceder a un recambio varietal. No obstante, también depende de si las variedades que estás utilizando te están dando resultados. Lagori, que también es una variedad de 2012, continuará cultivándose y no se desplazará porque tiene una fruta que tanto a nivel comercial como en poscosecha es todo un Ferrari dentro de las frambuesas”.

Vaz está convencido que el cultivo de los frutos rojos que tiene más futuro es el de la frambuesa porque “necesita una mayor profesionalidad y más tecnología para conseguir mejores resultados, sobre todo si estos esfuerzos van orientados a los nichos de ventanas donde se registran los mejores precios. Producir un arándano es mucho más simple, cualquiera lo puede hacer. Estamos trabajando para conseguir que nuestro ciclo de producción tanto de las variedades remontantes como no remontantes es que se comiencen a cosechar en septiembre y se continúe hasta julio”.

Arándanos nuevos para 2022

Sobre el arándano, otra berry que se investiga en la finca experimental, el responsable de I+D de Onubafruit adelanta que “en un futuro próximo contaremos con una cartera de variedades que le va a dar un plus de calidad a este cultivo”.

En concreto, Vaz reconoce que “tenemos un programa de arándanos propio que lo iniciamos en 2013 y en la actualidad estamos trabajando con las primeras selecciones. Tenemos previsto iniciar el proceso para proteger unas 8 variedades en la oficina comunitaria, al objeto de contar en 2022 con plantaciones comerciales de estos nuevos arándanos”.

“El coste de un programa varietal de arándanos puede rondar el millón de euros si empiezas desde cero. Nosotros utilizamos cada año entre 6.000 y 10.000 semillas de arándanos. Esto implica una inversión importante en logística, en trabajadores y en espacio. No obstante, estamos llegando ya  a una etapa de investigación en arándanos que no necesitamos contar con tantas semillas, con la mitad nos va bien”, reconoce Vaz.

Por último, hay que señalar que en la finca experimental, además de dedicar parcelas para la investigación de las cuatro berries clásicas, como fresas, arándanos, frambuesas y moras, Onubafruit también cuenta con una zona donde se estudia el desarrollo de cultivos subtropicales, como la papaya, pitahaya y el mango.

“Como dentro de tres años Onubafruit comenzará a comercializar aguacates, al entrar en producción las cerca de 170 hectáreas que los socios de Coophuelva poseen en las fincas de San Bartolomé, hemos decidido ensayar con productos de la misma gama para poder aprovechar esta nueva vía de negocio. Por eso, estamos probando con la pitahaya, la papaya y el bajo túneles y ya contamos con un departamento dedicado en exclusiva al desarrollo de las frutas subtropicales”.

Fuente: Agrodiariohuelva

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